lunes, 30 de agosto de 2010

A un Dios Desconocido

Que conoce el afán.

Esta palabra se relaciona comúnmente con los deseos intensos de hacer o tener algo. Gran parte de nuestros "excesos" como puede ser el querer ganar mucho dinero, lucir la envidiable figura corporal, estar todo el día en el trabajo hasta altas horas de la noche si es posible, y muchas cosas más. Algunas personas creen que la preocupación y el afán es lo mismo pero sepamos diferenciar esta palabra; yo me puedo preocupar por mejorar mi estado de salud ya que es importante, pero no me puedo afanar por querer tener la mejor figura del mundo y dejar de comer porque puedo dañar mi salud. Esto es como estar controlado por lo que no tenemos control, que perjudica al momento nuestro presente, afecta nuestro futuro y viene a desperdiciar nuestro pasado. Es un pensamiento que normalmente termina dañando nuestra vida diaria. La biblia y Jesucristo nos hablar de la gran importancia de ser cuidadosos con este estilo de vida, ya que es seguro que debilitara nuestra fe, nos alejara de nuestra buena comunión con Dios, dañara nuestro matrimonio y por si fuera poco nuestra salud tanto física como emocional (lo cual está comprobado por la medicina). Por lo cual quisiera recomendarte unos sabios consejos que la biblia nos da de "como vencer el afán"

En primer lugar presenta todas tus necesidades a Dios (Filipenses 4:6-7) Dios al estar a solo una oración de distancia que escucha desea que tu recuerdes que puedes contar con El para para cualquier cosa.

Una vez que presentes tus peticiones, aprendamos a esperar en El (1 Pedro 5:7) ya que cuando lo hacemos de corazón, Él tiene cuidado de nosotros y aun va más haya nos da la fuerza para estar en medio de la preocupación y a la vez confiando que Él tiene el control.

Y por último tengamos una actitud de agradecimiento; sé que no es fácil agradecer por algo que aún no tenemos y por si fuera poco es aún un problema no resuelto, pero la Biblia nos anima a ser personas que sepamos ver con los ojos de la fe ya que una vez agradeciendo por ello y lo declaramos hecho, es como "estar seguros que Dios ya tomó cartas en el asunto". (Filipenses 4:8)

Jesús mismo dijo: Por mucho que nos preocupemos nada puede añadir una sola hora al curso de la vida.

No hay comentarios: